El 17 de diciembre se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el Real Decreto que modifica el Plan General de Contabilidad, el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas, las Normas para la Formulación de Cuentas Anuales Consolidadas y, las Normas de Adaptación del Plan General de Contabilidad a las entidades sin fines lucrativos.

En el citado texto se incorporan un conjunto de modificaciones para adaptar el Plan General de Contabilidad, el Plan General de Contabilidad de Pymes a la Directiva comunitaria del año 2013, sobre los estados financieros anuales, los estados financieros consolidados y otros informes afines de ciertos tipos de empresas, y que se añadieron a nuestro ordenamiento jurídico contable a través de la Ley de Auditoría de Cuentas.

De esta manera se introducen mayores criterios de simplificación y de armonización con la Unión Europea de las obligaciones contables que afectan a las pequeñas empresas que elaboran cuentas anuales abreviadas o están bajo la aplicación del Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y criterios contables específicos para las micropymes.

Los cambios que ahora se han aprobado se concentran en la simplificación de las obligaciones contables de las Pymes que implican el que como novedad no deberán formular el estado de cambios en el patrimonio y se reduce el contenido de la memoria.

Por otra parte, se cambia el criterio sobre la vida útil de todos los activos intangibles con vida útil definida, y del Fondo de Comercio que deja de considerarse que tiene vida útil indefinida.

Además, se modifican ciertos aspectos relativos a la consolidación de estados financieros, es decir, se efectúa una revisión de las Normas de Formulación de las Cuentas Anuales Consolidadas sobre los supuestos de dispensa y exclusión de la obligación de consolidar, el tratamiento del fondo de comercio de consolidación y algunas mejoras técnicas.

Por último, el texto amplia el ámbito de aplicación del PGC-pymes. A tal efecto, para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2016 los límites de total activo, importe neto de la cifra de negocios y número de trabajadores se igualan con los previstos para poder elaborar modelo abreviado de balance y memoria.