Hoy nos enfrentamos a un problema que impacta directamente en la capacidad de las empresas para atraer y retener talento, así como en su posibilidad de crecer y desarrollar nuevos proyectos. La dificultad de acceso a la vivienda está condicionando el presente y el futuro de nuestra actividad económica.
La sociedad necesita una respuesta urgente que aborde este desafío estructural, con medidas basadas en el incentivo —no en la limitación— que favorezcan la incorporación de vivienda al mercado.


