La guerra en Irán vuelve a demostrar una realidad incómoda: cuando suben los costes globales, Canarias paga más. Por eso no basta con medidas generales. Necesitamos una respuesta adaptada a nuestra realidad fiscal, logística y económica, que compense de forma efectiva el sobrecoste del combustible, el transporte y la actividad productiva.
1. El problema no es solo la crisis: es cómo impacta en Canarias.
2. Si el sobrecoste entra por el combustible, la solución debe entrar por el combustible.
3. Medidas pensadas para el IVA no funcionan en un territorio con IGIC.
4. No pedimos privilegios: pedimos equivalencia real de protección.
5. Proteger el consumo sin proteger la empresa es pan para hoy y paro para mañana.
6. Canarias no puede seguir siendo una nota a pie de página en los decretos estatales.
7. La cláusula canaria no es un añadido: es la garantía de eficacia.
8. Sin liquidez para pymes y autónomos, la crisis se traslada directamente al empleo.
9. La conectividad, el transporte y el abastecimiento son infraestructuras críticas en Canarias.
10. La respuesta debe medirse por su impacto real en costes, no por el tamaño del anuncio.
No estamos discutiendo si hay que actuar.
Estamos discutiendo si se va a actuar bien para Canarias.
Porque aquí la crisis no llega igual. Llega más cara.
Y si el Estado no adapta sus medidas a nuestra realidad, no está protegiendo a Canarias: está dejando a Canarias atrás.