Las obras de carreteras previstas en Tenerife se podrían paralizar por falta de áridos

Oscar Izquierdo, Presidente de FEPECO, destaca que “sin los áridos no sería posible la construcción de viviendas, oficinas, comercios, aeropuertos, hospitales, calles, carreteras, autopistas, centros comerciales, vías y puertos, equipamientos comunitarios, ni se podría disponer de muchos productos industriales de uso cotidiano. Son materias primas minerales indispensables para la sociedad y la más consumida por el hombre después del agua. Al utilizarse, fundamentalmente, en la construcción y en las obras de infraestructura, constituyen un buen índice de la actividad económica de un territorio en cada momento”.

En Tenerife sólo hay una cantera legal en explotación, en el T.M. de Arico, que tiene una previsión de vida de menos de un año. Y se encuentra en fase de restauración, por lo que su producción está disminuyendo. Esta única cantera está ya siendo insuficiente para atender la demanda actual. Las administraciones no pueden seguir ciegas ante la realidad. Todos los demás áridos que se están consumiendo en la isla, parece ser que, tienen un origen ilegal, alegal o con marcado CE fraudulento. No se puede permitir que se extraigan áridos picoteando el territorio sin ningún permiso, ni obligación de restauración avalada. Ni que los áridos de un desmonte, de una sorriba o una excavación para un edificio, para el que se tiene licencia municipal, se utilicen sin contar con el aprovechamiento geológico que otorga el Servicio de Minas del Gobierno de Canarias, ni con el estudio de impacto ambiental preceptivo. Tampoco es admisible comercializar áridos con marcado CE fraudulento. Bien porque se trate de áridos reciclados (que son un residuo de uso restringido) pero que se venden con un Marcado CE como si fueran de cantera. Bien porque se obtiene el Marcado CE para un árido determinado y con ese mismo certificado se comercializa cualquier tipo de áridos de distinta procedencia. No es baladí recordar que, desde el 1 de junio de 2004, los áridos, tanto para su comercialización como para su uso deben llevar obligatoriamente su marcado CE específico (distinguiendo si son de cantera o reciclados, lo que limita su uso). Por lo tanto, todo usuario tiene el derecho y el deber de solicitar la existencia de dicho Marcado CE en los áridos, como indicador del cumplimiento de los requisitos esenciales establecidos por la Unión Europea.

Sólo las canteras legales, realizan la actividad extractiva de forma sostenible con el medio ambiente, minimizando los impactos, restaurando la zona explotada y constituyéndose como una oportunidad para el fomento de la biodiversidad y la economía circular.

Para el desenvolvimiento normal de la actividad económica, es necesario generar conciencia ciudadana, de que el sector de los áridos es básico para la convivencia, al servir estructuralmente para la creación de equipamientos que posibilitan una mayor calidad de vida a los ciudadanos. Con la densidad de población que hay en Canarias cualquier actuación minera o de la industria extractiva afecta al medio ambiente, por lo que hay que seguir criterios de desarrollo sostenible, que admita ciertas afecciones al territorio, con una restauración obligatoria y avalada, por los beneficios sociales que conlleva.

Para las obras de infraestructuras y en concreto de carreteras, los áridos, son imprescindibles, ya que se necesitan, sobre todo, para la fabricación de los hormigones y las capas de los firmes, incluido el asfaltado, los áridos de estas obras tienen que tener la calidad exigida en los pliegos de condiciones. Y además hay que contar con los suficientes, como para tener asegurada la ejecución de las obras hasta su término. La alarma viene justificada porque en la actualidad, no se cuenta en la isla con la producción de áridos conveniente, como para servir de manera adecuada a las obras de carreteras previstas en los próximos meses y años.

Oscar Izquierdo,  pone en valor que “una obra de carreteras bien planificada se traduce en reducciones de los costos operativos de los vehículos, en tiempo y contaminación del ambiente, así como mayores facilidades para el desplazamiento de los usuarios y en consecuencia menos accidentes y más impulso económico de las zonas que atraviesa y del conjunto del territorio. Las autopistas y carreteras son inversiones productivas, con retorno rápido, seguro y bien multiplicado. Ninguna sociedad concibe su desarrollo al margen de un eficiente sistema de comunicación vial. Las carreteras son obras estratégicas para el desarrollo, con ejes tan básicos como el turismo, el transporte, la agropecuaria y la industria en general y la construcción en particular, que sirven para crear y mantener el empleo”.