Hoy celebramos el día Internacional de la Mujer

Desde la Confederación de Empresarios apostamos por la igualdad y rechazamos, por tanto, cualquier tipo de discriminación, que, como tal, entendemos que debe ser, siempre, denunciada ante las instancias competentes.

En este sentido, debemos recordar que las relaciones laborales se rigen por la legislación laboral vigente, así como por la negociación colectiva, y que, por tanto, todos debemos cumplir y avanzar en la consecución de una organización del trabajo más moderna, adaptada a la nueva realidad social y económica.

Y es que en las empresas creemos en la incorporación plena de la mujer al ámbito laboral, en igualdad de condiciones de trato y oportunidades, pues la igualdad de oportunidades incrementa además la competitividad siendo uno de los factores que más incide en ella, el capital humano.

Sin embargo, entendemos que aún queda mucho camino por recorrer porque las empresas no somos las encargadas ni únicas responsables de hacer efectiva la igualdad entre hombres y mujeres, sino que toda la sociedad, administraciones públicas, familias, debemos colaborar para conseguir un auténtico avance en esta materia.

En este sentido uno de los ámbitos estratégicos de intervención, además de las familias, debe ser el ámbito educativo porque muchas de las desigualdades y diferencias que detectamos en el ámbito laboral derivan principalmente de los roles sociales que tradicionalmente se han asignado por géneros, como el cuidado de menores y dependientes, o las tareas familiares en general.

Por ello es importante la sensibilización y concienciación en las familias y a través del sistema educativo formando a las personas en valores y orientando hacia la eliminación de estereotipos y roles sociales, educando en la igualdad, con corresponsabilidad, y evolucionando en materia de conciliación.

En el ámbito laboral también es necesario seguir avanzando, pues prácticamente todas las medidas encaminadas a promover y facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral inciden de forma negativa en la carrera profesional, principalmente de las mujeres. Medidas como la reducción horaria, la excedencia, entre otras, hacen que existan diferencias significativas en los salarios y en la duración de la vida laboral.

Juegan las administraciones públicas, en este sentido, un papel igualmente importante, debiendo facilitar servicios públicos, suficientes y de calidad, de cuidados de menores o dependientes. Asimismo, ayudas y desgravaciones fiscales favorecerían considerablemente la posibilidad de conciliar la vida familiar, tanto a mujeres como a hombres.

La negociación colectiva, en el ámbito laboral, ha de ser la herramienta que haga efectiva esa igualdad entre hombres y mujeres e impulse medidas que faciliten la conciliación, porque no existe una única fórmula o paquete de medidas que sea aplicable a cualquier empresa con independencia de su tamaño o sector de actividad. Medidas como la flexibilidad horaria, el teletrabajo, la capacitación, la reordenación del tiempo de trabajo o la movilidad favorecen la conciliación.

En resumen, hemos avanzado, pero aún queda mucho camino por andar, por ello animamos a la sociedad en general a corresponsabilizarse para que, entre todos, consigamos erradicar actitudes sexistas y logremos una efectiva igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres.