Fepeco pide obras para mejorar el saneamiento de aguas residuales

 

La gestión del agua y más concretamente el tratamiento de las aguas residuales, no solamente es deseable, sino prioritario para mejorar la calidad de vida de la población. Oscar Izquierdo, presidente de FEPECO, señala que “tiene que ser unos de los fundamentos de la gestión pública, porque es un servicio básico para la sociedad y el territorio, además de ser otro de los déficit históricos que arrastramos en infraestructuras en Tenerife”.

El saneamiento y la depuración de las aguas, requiere una actuación coordinada de las distintas administraciones con responsabilidades en la materia. Alerta Oscar Izquierdo que “las aguas residuales que se generan, en una cantidad apreciable y de forma incomprensible, son devueltas al medio natural sin ningún tratamiento o de forma muy deficitaria, por lo que se produce un impacto negativo, en primer lugar, a las personas y a la salud de los ciudadanos, pero también, a la preservación de los recursos naturales, al sector productivo y en general, al medio ambiente”, de un modo gráfico “es como si los residuos del baño de una casa se depositaran en el patio de la misma”

Las consecuencias económicas también son evidentes: “en muchas ocasiones el costo del impacto generado por estos residuos supera a la inversión necesaria para depurar las propias aguas residuales”. Es un tema que en Tenerife lleva muchos años pendiente de solución, se han presentado muchos proyectos, propuestas y actuaciones concretas, que después o no han visto la realidad o están en proceso de formalización o simplemente no se han ejecutado todavía. Hace años era un problema de falta de financiación, ahora y gracias al importante acuerdo presupuestario del Gobierno de Canarias con el Central, el Cabildo y los ayuntamientos deberían acometer todas las obras de equipamiento hidráulico, porque es una demanda ciudadana y una necesidad estratégica,  postergando, si es necesario,  algunas obras previstas que no son imprescindibles.

El presidente de la patronal destaca que “el proceso de urbanización en Tenerife ha incrementado el flujo de aguas residuales en distintas zonas de la isla, especialmente las turísticas, desbordando la capacidad actual de los emisarios. Para mayor gravedad, también hay que sumar el hecho de que un porcentaje importante de los servicios de saneamiento en zonas urbanas no están conectados a sistemas de alcantarillado o funcionan de manera muy precaria”.

No se puede demorar más, hay que ejecutar obras de potabilización, desaladoras y de equipamiento de plantas de saneamiento y depuración de aguas residuales y obras de alcantarillado, para recoger y trasladar de manera segura las aguas residuales, pluviales o industriales desde el lugar en que se generan hasta donde se vierten o tratan. “Una vez más, se demuestra que la incidencia de la industria de la construcción puede y debe tener un efecto positivo para los ciudadanos y el territorio” terminó afirmando Oscar Izquierdo